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jueves, 24 de septiembre de 2009

SOBRE LA ESPERA

Continuando con el tema de la espera no esperaré más para decir que uno de mis poemas favoritos lleva precisamene ese título (ESPERA). Se trata de un poema del autor Oliverio Girondo, autor por el cual me interesé después de ver la película El lado oscuro del corazón (de Eliseo Subiela), donde podemos disfrutar también de poemas de Mario Benedetti y Juan Gelma.
Tras descubrir a Oliverio Girondo, noté que su escritura es muy directa, sin rodeos ni expresiones rebuscadas. Para mí leer poesía no consiste en tratar de entenderlo todo al pie de la letra (es por eso precisamente por lo que mucha gente no valora la poesía, porque no la entiende, ni valora el arte contemporáneo en general, por la misma razón). Para mí la poesía y el arte en general consiste en recibir sensaciones que produzcan en mí algún tipo de reacción. La poesía de Girondo se me presenta como una especie de rebelión, que expresa las cosas tal cual son, sin ocultar las cosas menos bellas. Pero para no desviarme del tema de la espera aquí adjunto el poema del que enseguida opinaré:

ESPERA
Oliverio Girondo
Esperaba,
esperaba
y todavía
y siempre
esperando,
esperando
con todas las arterias,
con el sacro,
el cansancio,
la esperanza,
la médula;
distendido,
exaltado,
apurando la espera,
por vocación,
por vicio,
sin desmayo,
ni tregua.
¿Para qué extenuarme en alumbrar recuerdos
que son pura ceniza?
Por muy lejos que mire: la espera es ya conmigo,
y yo estoy con la espera...
escuchando sus ecos,
asomado al paisaje de sus falsas ventanas,
descendiendo sus huecas escaleras de herrumbre,
ante sus chimeneas,
sus muros desolados,
sus rítmicas goteras,
esperando,
esperando,
entregando a esa espera
interminable,
absurda,
voraz,
desesperada.

Sólo yo...
¡Sí!
Yo sólo
sé hasta dónde he esperado,
qué ráfagas de espera arrasaron mis nervios;
con qué ardor,
y qué fiebre
esperé
esperaba,
cada vez con más ansias
de esperar y de espera.

¡Ah! el hartazgo y el hambre de seguir esperando,
de no apartar un gesto de esa espera insaciable,
de vivirla en mis venas,
y respirar en ella
la realidad,
el sueño,
el olvido,
el recuerdo;
sin importarme nada,
no saber qué esperaba:
¡siempre haberlo ignorado!
cada vez más resuelto a prolongar la espera,
y a esperar,
y esperar,
y seguir esperando
con tal de no acercarme
a la aridez inerte,
a la desesperanza
de no esperar ya nada;
de no poder, siquiera,
continuar esperando.

¿Por qué me gusta tanto este poema? Por todo: porque cuando lo leo siento la espera, a cada coma, a cada palabra separada una de otra (la estructura del poema también ayuda a conseguir lo que se quiere transmitir, por eso presento aquí el poema tal cual aparece en el libro, aunque de este modo ocupe más espacio, no importa); también valoro esa irregularidad de frases largas y cortas que ofrece dinamismo a las palabras; el lenguaje, sencillo pero sentencioso, directo y claro; y la transformación de la espera en desesperanza, que convierte la espera en algo absurdo.

Y todo esto trasladado al día a día (pues si por algo más me gusta el poema es porque coincide con mi manera de pensar) me ayuda a concluir que de nada sirve esperar si de tanto esperar ya no sabemos lo que esperamos. Hay que esperar sólo si es necesario.
Si poder realizar lo que esperamos está en nuestras manos y realmente lo necesitamos no esperemos a que deje de llover para salir a tomar algo (¿acaso no existen los paraguas?), no esperemos a tener unas largas vacaciones para poder viajar si disponemos de unos días y no demasiado dinero (¿acaso no existen los albergues y alojamientos baratos?), NO dejemos de intentar hacer algo si realmente nos apetece, otra cosa es que NO nos apetezca y entonces digamos que preferimos esperar, seamos claros y NO póngamos la espera como excusa (a nadie le encanta esperar), sepamos diferenciar y sepamos decir NO. Una vez más viene a cuento la frase: QUERER ES PODER... (otra cosa es no querer).
Mucipa














martes, 22 de septiembre de 2009

LO QUE NO PUEDE ESPERAR

A menudo trabajamos esperando que lleguen las vacaciones para poder hacer lo que nos guste, esperamos a tener dinero para iniciar un viaje, esperamos el fin de semana para tomar algo con los amigos o ir al cine. Vivimos esperando tener tiempo para vivir pero, mientras esperamos sin hacer todas esas cosas que nos apetece hacer, el tiempo pasa y a veces acabamos por no hacer ese viaje, por no ver esa película o posponemos un proyecto interesante porque ahora no tenemos tiempo para llevarlo a cabo. Yo llevaba tiempo esperando crear mi propio blog. Ayer quise descansar un poco a la hora de la siesta, cuando, de repente, me venían a la mente posibles nombres para el blog, posibles ideas que plasmar... Y decicí que no iba a esperar más. No tenía ni idea de cómo crear un blog, en cambio, aquí estoy ahora. Ayer nació MucipA, el blog donde cualquiera que desee opinar o reflexionar sobre Música/Cine/Palabra o Arte en general puede hacerse seguidor/a y dejar sus comentarios. Cuando digo Palabra me refiero a Literatura en general (elegí Palabra únicamente para que la tercera sílaba del nombre del blog fuese Pa y así inventar el nombre ficticio MucipA, que responde a las iniciales de Música, Cine
y Palabra, y la última A también es la inicial de Arte, en el sentido más amplio de la palabra). ¿Qué quiero decir con esto?Sencillamente que, como profesora de música y ser humilde dedicado a la composición ("musical"), me dedicaré en este blog a opinar/reflexionar sobre música (tal vez en mayor medida, aunque esto ya se verá), poesía (pues es un género de la literatura que me interesa bastante) y cine (películas que me transmitan algo y quiera compartir con todos mis seguidores). No obstante, últimamente estoy interesada en la unión de música e imagen (esto lo observaréis en algunas de mis últimas composiciones de las que pronto hablaré7escribiré aquí), el videoarte, la música en relación con la pintura/fotografía/escultura, las performances y un largo etcétera que responde a las palabra Arte en general. Es decir, cualquier tipo de interés artístico podrá ser valorado aquí.
Hoy sólo quería romper el hielo con algunas palabras. Pronto estaré aquí de nuevo para empezar a reflexionar sobre muchos de estos temas que me interesan. Ayer concretamente vi la película SÉRAPHINE, dirigida por Martin Provost ,y salí satisfecha del cine, pues para mí fue una de esas películas que transmiten tanto, que me hacen sentirme más feliz.