Para todos aquellos que valoren Música/Cine/Palabra y Arte en general como medio de expresión y quieran compartir sus opiniones/reflexiones en cualquiera de estos
ámbitos.
El pasado fin de semana pude disfrutar de una buena dosis de senderismo de 14 kilómetros a la que le sucedía una pequeña dosis de buena música, cuyo descubrimiento debo a mi amigo Jorge Forner. Me estoy refiriendo ni más ni menos a un subgénero de la música rock que recibe el nombre de Stoner rock. En un principio, yo pensé que el nombre haría referencia a algo así como "rock duro", pero esto no es así, ya que la palabra stoner en inglés significa fumador de marihuana. Por tanto, nos encontramos ante un tipo de música psicodélica, compuesta en gran medida bajo la influencia de los efectos de la marihuana (aunque no todos los grupos pertenecientes a este subgénero eran consumidores de marihuana). Esto da como resultado una música de sonido grave muy característco, con una batería bien marcada y un bajo sólido. A continuación incluyo unos cuantos grupos que podrían englobarse dentro de este subgénero, cada uno de ellos con su sonido particular, pero siempre con ese toque psicodélico tan característico de esta música.
KYUSS fue el grupo pionero, considerado inventor del subgénero
tu mirada de vértigo astral, tu irreductible indiferencia hacia el mundo de los vivos
oh lóbrego aire fantasmal de noviembre en cruces
donde arde la cicatriz entre extintas cenizas
ingenio entre ingenieros: derríbense los puentes
giren los derviches, crezca la mar y arda la flor de la locura
[XLV]
no sé si estoy en mí
no sé quién soy
no resuelvo mi enigma
escucho mis pasos
estoy a un paso de mí y no me encuentro
Tras leer una entrevista en el blog de Crowley sobre el poeta Ángel Guache en el siguiente enlace -y que os invito a leer- (http://tengobocaynopuedogritar.blogspot.com/2011/01/entrevista-angel-guache-escupiendo.html), me puse a indagar sobre la poesía de este autor y he tenido la ocasión de leer su obra Umbro Baladas eléctricas y poemas gritados, de donde extraigo los dos poemas anteriores que me han llegado especialmente y que esta semana quiero compartir con vosotr@s. Gracias, Crowley, por este descubrimiento y gracias a Ángel Guache por escribir poemas con tanta fuerza.
Esta semana incluyo en mi blog una entrevista a la directora de cine Deepa Mehta, realizada por Judith Muñoz Saavedra, componente del blog http://hijasdelatierra.blogspot.com/
También os dejo algunos vídeos sobre sus películas Agua, Tierra y Fuego.
ENTREVISTA
Según las creencias hindúes, cuando una mujer se casa, se convierte en la mitad del hombre. Por lo tanto, si él muere se considera que la mitad de la esposa ha muerto. Los libros sagrados dicen que una viuda tiene 3 opciones: casarse con el hermano más joven de su marido, arder con su marido o llevar una vida de total abnegación.
¿Qué te motiva a contar historias de mujeres en tus películas?
Ante todo me motiva el hecho de ser mujer. Pero no es sólo eso, mi motivación va más allá, me molesta mucho el tema de las diferencias de clase, me molesta mucho el tema de la desigualdad de género, me molesta mucho el hecho de que a igualdad de trabajo haya diferentes salarios, toda injusticia me revela y me moviliza.
¿Por qué escogiste la historia de una niña viuda, para escribir el guión de Agua?
Hace 10 años a orillas del Ganges, vi a una viuda anciana con el cabello rapado que iba de un lado a otro en cuatro patas buscando algo en el suelo en medio de una multitud de peregrinos –había perdido sus gafas-. Nadie le hacía caso, ni siquiera cuando se sentó y empezó a llorar. Esto me chocó, porque soy hindú pero vengo de una clase –no de una casta- donde las viudas lo tenían menos difícil. Mi abuela era viuda pero era la matriarca y quien gobernaba la casa. Por eso, cuando me topé con esta imagen de la viuda típica y tópica, cómo hindú, sentí mucha indignación y mucha ira porque considero que ningún ser humano tiene derecho de hacer que otro que otro ser humano sea tratado indignamente. En una sociedad patriarcal como la hindú, el eslabón más débil de la cadena es la mujer. Pero la ira me vino, más bien, porque que considero que ningún ser humano tiene derecho a ser tratado con indignidad.
La situación de las mujeres viudas ¿es igual en todas las castas?
Es mucho peor en las castas altas. Pero creo que no se trata de un tema tanto de castas como de clases, las clases altas son muy estrictas. En todo el mundo las clases más altas y las más bajas son las más estrictas. A nadie le importa tanto las clases que están entre medio, la moralidad no es tan importante para las clases intermedias.
En la película, Chuya (la niña viuda) pregunta: ¿Dónde está el ashram de los hombres? ¿Crees que la sociedad Hindú actual se está haciendo esta pregunta? ¿Se está cuestionando las desigualdades de género?
India es un país de mil millones de habitantes de los cuales sólo el 55% recibe educación, entonces el tema principal es la falta de educación. Si hablamos de esta clase en concreto, la pregunta es extraordinariamente pertinente, pero no tanto la pregunta en sí, sino la metáfora respecto a la desigualdad entre hombres y mujeres. Pero hay que decir una cosa que quizá es muy difícil entender desde fuera: India es probablemente el país donde el activismo de las mujeres es más fuerte.
¿Crees que tu película puede sensibilizar sobre el destino de las mujeres viudas en la India?
Recuerdo que cuando estrené Fuego me preguntaron: ¿tú crees que esto va a aportar algo respecto de la situación de las lesbianas?” y yo no dije que sí, porque decir que sí es un poco arrogante, dije - no lo sé, pero espero que sea así- y algún granito aporté. En esta película, yo sigo diciendo no lo sé… pero la esperanza es que sí. También quiero contar que no se trata sólo de un tema de pobreza, porque la pobreza puede tener solución algún día, es un tema mucho más fuerte, es una concepción muy equivocada de la religión. No se trata sólo de que los padres manden a las hijas a casarse, sino que es una tradición que está muy arraigada en las mujeres. Son las propias mujeres las que siguen a estas costumbres porque creen que si no lo hicieran traicionarían los textos sagrados, renegarían de su religión, es una lectura muy ultra de la religión, donde las mismas mujeres como Shakuntala en la película piensan que haciendo esto serán mucho mejores personas. Hay que hacer un trabajo muy fuerte a nivel de base, hay que intentar convencerlas de que no se encierren, de que no se den como por perdidas de cara a la vida siguiente, no por eso van a ser peores mujeres ¿no?
¿Este fundamentalismo religioso se da por igual en hombres y mujeres?
Pienso que abarca tanto a las mujeres como a los hombres, pero en lo que se refiere a los fundamentalistas hindúes pienso que son más peligrosas las mujeres, es decir, dan más miedo, son mucho más dogmáticas, mucho más irónicas, juegan con la ironía para no mover nada.
¿Qué piensas del auge del fundamentalismo religioso? Todos los fundamentalismos lo que hacen es movilizar a la gente en nombre de la religión. Esto es muy peligroso, está pasando en el catolicismo europeo, en el cristianismo de los EEUU. Creo que lo primero que hay que hacer es luchar contra esto. El fundamentalismo está intentando reescribir la historia en nombre de la religión y esto es algo que me produce mucho miedo, esto nos rompe mucho la perspectiva de de donde venimos y hacia donde vamos, es horrible y da mucho miedo.
Cuando comenzaste a rodar la película en India, se desataron violentas protestas de los fundamentalistas, destruyeren los decorados, quemaron imágenes tuyas, finalmente tuviste que ir a rodar Agua a Sri Lanka ¿Cómo viviste los obstáculos para el desarrollo de tu película?
Hay un dicho inglés que dice que lo que no te mata te hace más fuerte, esto lo digo ahora con retrospectiva, pero en el momento lo pasé muy mal. Primero reaccioné con mucha ira y me sentí muy mal, pero me di cuenta de que no eran mi gente, ningún extremista tiene nada que ver conmigo. A partir de ahí crecí, no me he sentido amargada pero si me sentí muy traicionada. Ahora lo veo como un acto de crecimiento, pero en el momento lo pasé fatal. Me di cuenta de que Agua reflejaba lo que ocurría en la India, el ascenso del fundamentalismo hindú y de la intolerancia hacia cualquier cosa, por lo tanto éramos el blanco perfecto.
¿Qué crees que podemos hacer las mujeres en el resto del mundo, para colaborar con la situación de las viudas en la India?
Esta pregunta me la hacen mucho, en USA, en Canadá. Después de pensarlo, creo que lo primero que tenéis que hacer es mirar vuestra propia realidad, porque estoy segura que en Barcelona, como en Canadá, la situación de algunas mujeres es terrible. Creo que las mujeres de la India son las que tienen que erradicar este problema con el tiempo, algunas están muy activas en ello. Si queremos hacer un mundo mejor, tenemos que empezar desde aquí, cada uno tiene que actuar desde su propia realidad.
Para terminar… ¿hay alguna idea o reflexión con la te gustaría despedirte?
Déjame pensar… creo que la mirada femenina y la fuerza de las mujeres tienen mucho que ver con la compasión en un mundo lleno de intolerancia. Compasión en el sentido de no estar juzgando siempre y creo que esto no debiésemos perderlo nunca.
A continuación presento un fragmento de una de las obras más anticonvencionales del compositor alemán Karlheinz Stockhausen. Se trata de su "Cuarteto para cuerdas y helicóptero", interpretado por el Cuarteto Arditti en Roma en enero de 2009.
Y ahora os dejo con una especie de explicación-reflexión del propio compositor sobre la obra y su forma de expresarse a través de la composición. El vídeo tiene subtítulos en inglés, pero más abajo incluyo una traducción (por si alguien no tiene ni idea de inglés) que he interpretado yo como buenamente he podido...
PALABRAS DEL COMPOSITOR: No tengo ninguna filosofía, pero toda mi vida he soñado que puedo volar y que yo sé lo que significa volar. En muchos sueños abandonaba la Tierra. A menudo sueño que estoy en un sótano rodeado de gente con esmoquin, sujetando bebidas en sus manos, y yo sé que podría callarlos de repente. Ellos no quieren que yo esté allí. Así que me voy andando de puntillas. Empiezo a despegar y termino en el techo. Después me golpeo contra el suelo y vuelvo a volar, y todos dicen: "Oh!". Entonces giro con elegancia hacia la pared. Sueño que todos se quedan estupefactos, mirándome, un hombre volando. O sueño que estoy sobrevolando las montañas. Eso es un clásico. Mi música ha mostrado eso desde el principio. En el estudio cierro los ojos, tengo la mano en un botón con el cual trato de dar forma a los sonidos. Los envío a los altavoces como un pájaro volando. Eso no es una filosofía, es más un sueño primitivo para hacer la música volar, porque yo estoy volando. ¡Tres! ¡Cuatro! ¡Cinco! ¡Seis! ¡Siete! Uno...
Y ahora mi consejo: ¡¡¡NO DEJÉIS NUNCA DE VOLAR!!!
Indagando en el campo de la pintura actual he descubierto parte de la obra de la pintora peruana Elda di Malio.
Esta artista sudamericana incluye en su obra algunos dibujos y pinturas sobre tela cuya característica principal es la técnica del difuminado. Dicha técnica, a mí personalmente, me fascina especialmente porque ofrece al espectador la posibilidad de poder terminar la obra (como afirma la pintora en la entrevista que incluyo a continuación) expresada a través de sombras y difuminados que se mezclan con los trazos ampliamente definidos. He elegido esta obra porque, desde mi punto de vista, es una de las más sugerentes y bellas de esta pintora contemporánea. Y dejo el resto del post en palabras de la propia autora, a través de una entrevista que he encontrado en internet.
ENTREVISTA A ELDA DI MALIO:
"Tengo la necesidad de expresarme a través del arte"
Elda Di Malio, una de las artistas más renombradas del Perú, exhibe su muestra antológica (1968- 2005) en el Auditorio del ICPNA de Lima. Tuvimos la oportunidad de conversar sobre su vida y obra que canta poesía.
Escribe Roxana Chirinos / agenciaperu.com
Dicen que es muy difícil que dos artistas vivan juntos. Tú estás casada con Venancio Shinki. ¿Cómo llevas la convivencia? Al comienzo, cada uno tenía su espacio. Yo tenía mi taller en la casa de mis padres y allí Venancio casi no iba. En esa época solamente le explicaba cómo iba quedando mi obra, algo que él no entendía. En la casa trabajamos cada uno en su taller, totalmente separados. Hay una dualidad: es bueno y es malo, tiene sus pros y contras. El sentido de trabajar con un hombre que es artista siempre me ha gustado. Venancio es quien más me ha estimulado. Y también me ha criticado. Eso ha hecho que ambos defendamos nuestro propio punto de vista. Somos celosos de nuestros materiales. Respetamos nuestros pinceles.
¿Desde cuándo te acercas a la pintura? Empecé desde el colegio. Me gustaba dibujar mucho. No pensé dedicarme al arte. En esa época en las escuelas no había el aprendizaje a través del arte. Mi vocación estaba hacia la medicina. Mi padre fue quien me desanimó de la ciencia, y me guió por el sendero del arte. Curiosamente, al mismo tiempo que me alentaba, no me enviaba a la Escuela de Bellas Artes, porque se supone que la Escuela era muy relajada y bohemia. Fui a diferentes academias. En el Museo de Arte se abrió una escuela que, desgraciadamente, fracasó. Tuve ahí un curso de cerámica. El contacto de mis dedos con la tierra, el barro y el mismo carboncillo, me hizo sentir una prolongación de mí misma hacia el trabajo que hacía.
Entonces te fascina lo que haces. Te aíslas. Eres tú misma cuando estás frente a la tela. No hay nada más en el mundo. Es un enfrentamiento entre uno y tu pensamiento; y puedes sacar todo de ti. Eso es lo que te atrae en el arte. Es por eso que uno no puede dejarlo. Tengo la necesidad de expresarme a través del arte. Es soledad y comunicación. Es aislamiento hacia los demás. Es la comunicación entre lo que haces y transmites a otros.
Algunos críticos afirman que tu arte es dual, ¿es así? Hay algo de cierto. No sé si consciente o no. Con los años pienso que fluye más naturalmente. Al comienzo, me gustaba jugar con la dualidad. Pintaba personajes de frente y de pronto uno de espalda, o sino jugaba con los claros y oscuros. De pronto, se me ocurrió en un universo negro pintar un punto blanco. La verdad es que me interesan los contrastes. Dejar en suspenso lo que quiero decir. Sólo sugerir, para que el espectador termine la obra. No ser abierta completamente. Todo es dual y todo es relativo.
Este es un país del color. ¿Por qué la elección de colores pasteles? A pesar que vivimos en un país lleno de color, me fascina el gris de Lima. Me atrae mucho. Prefiero el invierno que el verano. En invierno siento que me recojo más y trabajo con mucho más placer. El verano me distrae. No sé si eso ha influido en mi obra. Además, sé que si le pusiera color a mis cuadros cambiaría el sentido a mi obra. Esa sensación de vacío y soledad probablemente estaría ausente. Si pusiera color sería otra pintura y yo otra pintora. En esta muestra me di cuenta que hay un cambio de color. Hay un cambio que va de los grises claros a tonos más oscuros y tierras más fuertes.
Los espacios ¿qué representan en tu obra? Siempre me ha gustado trabajar la tela en forma espacial. Hay un ligero horizonte donde coloco los personajes. Esta misma espacilidad me permite darle la sensación de vacío. Con el tiempo estos espacios se fueron convirtiendo en muros. Es donde aparecen las ventanas, el personaje está metido en la ventana o en el umbral de una puerta. Las figuras han ido encontrando su lugar. Lo que me dices de espacios arquitectónicos han nacido a partir del muro.
Las ventanas resaltan magníficamente en tu obra. Parece un lenguaje que se repite. Fue un momento que necesitaba buscar. He sido terca en el sentido que siempre he querido utilizar la figura. No dejarla ha sido mi mayor reto. El personaje ayudaba a expresarme de una forma distinta. Para no repetirme, o repetir al personaje, le fui buscando nuevos espacios. Fue como apareció la ventana. Podría coincidir cuando estudiaba fotografía. Salía con mi cámara a fotografiar las calles. Descubrí los muros, los solares, los espacios vacíos como las ventanas que fueron llenadas con los personajes.
Tus personajes transmiten soledad y están mutilados Están mutilados conscientemente. Sobre todo de pies y manos. Manos por que la mano habla mucho. Al mutilarlos da la sensación de vacío. De inquietud y duda para que uno mismo lo interprete de diferentes maneras. Al final son por motivos plásticos: una cuestión de romper algo y quebrar el cuerpo. No quiero hablar de soledad. Expresarla no he buscado conscientemente. Ni se trata de hacer una tragedia dentro la pintura. Es la condición propia del ser humano aquí y en cualquier parte del mundo.
Y las parejas... En cuanto a las parejas fue casualidad. El que estén anudadas no es amor. Las líneas dibujadas son como líneas de tensión en el cuadro, son pretextos para poner color y guiarte en la lectura. No hay la idea romántica. Son pretextos plásticos de composición misma. Que es lo que más me interesa. Además del hecho que tú puedas tener una lectura general. Son hilos conductores que te van guiando por la obra. Mis figuras no tienen género.
Pero tu pintura es más que provocar el efecto. Claro. Utilizo puntos para que se integre la obra. No es efectista. Busco difundirlo con el resto del cuadro.
La figura del árbol ¿encierra algo especial para ti? Me he dado cuenta que hay una obra del año 68 y 69 y es un árbol. Es como si lo hubiera tenido latente dentro de mí. Había surgido solo. Las estacas que dibujo se fueron convirtiendo en tronco de árboles. Los árboles han ido creciendo, han tenido flores hasta convertirse en nubes y cielos. El árbol para mí es como una vida que surge de abajo de la tierra para emerger hacia el cielo.
El arte te permite interpretar la realidad de otra manera Me interesa el hombre que es el actor de la condición humana.
¿Cómo ves a la juventud frente al arte? Hay mucha inquietud. Quieren hacer algo nuevo y hacerse escuchar. Llegó un momento que la novedad fue las instalaciones. Hay maravillosas pero todo tiene que tener un porqué. Saber por qué se hace. El arte no por novedoso vale.
¿Te hubiera gustado ser una artista en otro país? Nunca lo he pensado. Vivo feliz en el Perú. Nunca me he ido. Me hubiera gustado tener la posibilidad de vivir 4 ó 5 meses fuera y luego regresar. Éste es un país muy rico que nos da la posibilidad de ver tanto. De vivir con tantas diferencias que son riquezas. Riquezas culturales, raciales o sociales que son un alimento estupendo para un artista. Hay que saber mirar.
Con la siguiente música navideña interpretada por Kenny G y las hermosas palabras del nocturno de uno de mis poetas preferidos (Oliverio Girondo) aprovecho para desearos FELIZ NAVIDAD a tod@s.
Frescor de los vidrios al apoyar la frente en la ventana. Luces trasnochadas que al apagarse nos dejan todavía más solos. Telaraña que los alambres tejen sobre las azoteas. Trote hueco de los jamelgos que pasan y nos emocionan sin razón. ¿A qué nos hace recordar el aullido de los gatos en celo, y cuál será la intención de los papeles que se arrastran en los patios vacíos? Hora en que los muebles viejos aprovechan para sacarse las mentiras, y en que las cañerías tienen gritos estrangulados, como si se asfixiaran dentro de las paredes. A veces se piensa, al dar vuelta la llave de la electricidad, en el espanto que sentirán las sombras, y quisiéramos avisarles para que tuvieran tiempo de acurrucarse en los rincones. Y a veces las cruces de los postes telefónicos, sobre las azoteas, tienen algo de siniestro y uno quisiera rozarse a las paredes, como un gato o como un ladrón. Noches en las que desearíamos que nos pasaran la mano por el lomo, y en las que súbitamente se comprende que no hay ternura comparable a la de acariciar algo que duerme.
Este lunes fui a ver la película Pa negre, de Agustí Villaronga, director también de Tras el cristal y Aro Tolbukhin. Pa negre es una película catalana basada en el libro de Emili Teixidor que lleva el mismo título que el film. Como he manifestado en algunas ocasiones, no suelo ser partidaria de que se hagan películas a partir de libros y aún encima se pretenda superar con imágenes lo que está en la mente de tantísimos lectores que han leído el libro y han imaginado infinidad de detalles sobre paisajes, personajes, situaciones, sentimientos, etc. que evidentemente no van a aparecer en una película de 108 minutos. Sin embargo, en el caso de Pa negre me da la sensación que el director de la película ha sabido captar la esencia de las 400 páginas del libro que yo no he leído (por tanto, quien lo haya leído puede estar en total desacuerdo conmigo) porque consigue que el espectador comparta el sentimiento de humillación e impotencia que debieron experimentar gran cantidad de personas afectadas por un ambiente de posguerra devastador en la Cataluña rural que se nos muestra en la película.
Supongo que aquellos que hayan leído el libro o visto la película y hayan vivido en esa época de posguerra, además, se habrán podido sentir identificados con algún personaje de la película. Y ya no me refiero únicamente a identificarse con unos u otros ideales políticos, sino a conocer a alguna persona que actúe como alguno de los personajes de la película. Sea como sea, creo que se trata de una película enriquecedora que encierra un pasado crudo y no tan lejano sobre el que algun@s de nosotr@s o de nuestros familiares puedan haber tenido experiencia directa.
Por último, incluyo a continuación las palabras del propio autor del libro sobre esta experiencia compartida que ha supuesto para él que un director de cine adapte su composición literaria a la gran pantalla.
"El secreto es la confianza. El autor, el escritor, debe confiar en el otro autor que ha escogido su obra, el director de cine. Dicen que hay escritores que en su trabajo visualizan aquello que escriben y hay otros que se dejan llevar por las palabras, por la corriente verbal. Pero yo no sería capaz de imaginar las imágenes que podrían dar vida a una frase como “era un místico cascado, que ni molestaba ni servía”. Ha de ser otro artista el que nos presente con imágenes esta frase, este personaje, otra creación, un maestro del traslado de lo escrito a lo visual. En mi caso lo primero que pensé fue si la obra original resistiría el cambio. Debes confiar en el responsable de la traducción. Agustí Villaronga merece mi total confianza. Admiro la densidad de los ambientes de sus películas, la fuerza de sus creaciones. Agustí ha cogido mi mundo y lo ha hecho suyo, mi obra verbal ha servido para nutrir su mundo y seguro que ha construido con él un universo personal, propio, con la intensidad y la poesía que pone siempre en sus creaciones. Así pues Pan Negro, en el cine, es una obra de Agustí Villaronga. Yo le agradezco su interés por mi novela y la dedicación que le ha brindado. No diré aquello tan manido de “todos los méritos son suyos y si hay algún defecto es mío”. Me siento partícipe –no sé en que parte porque al tratarse de una parte intangible es difícil y en muchos casos imposible calcular méritos– de un trabajo colectivo dirigido por Agustí Villaronga. Tal vez mi obra sea la chispa que ha encendido las brasas pero la luminosidad, el calor y la grandeza de la hoguera son obra de todo el equipo, actores y técnicos, con Agustí al frente como capitán. "
Continuando con mi monográfico sobre la India hoy he decidido colgar las fotos y algún vídeo de uno de los lugares con más encanto que visité durante mi viaje a la India el pasado mes de agosto. Dicho lugar es la ciudad de Benarés, una de las zonas desde donde podemos visitar el famoso río Ganges. Sé que poner todas las fotos en un post supone faena para mí y existe la posibilidad de poner un enlace con las imágenes, pero me gusta verlas directamente en cada entrada y por eso no me importa esperar mientras se cargan.