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domingo, 25 de julio de 2010

La doble vida de Verónica

El post de hoy lo tengo en mente desde hace bastante tiempo, pero faltaba lo más importante: sentarme y escribirlo.
La doble vida de Verónica, del director Krzysztof Kieślowski, es una película (desde mi punto de vista) cargada de musicalidad y poesía.
La primera vez que vi el film me llamó la atención la originalidad de su argumento, el cual voy a resumir muy brevemente: Veronika y Veronique (interpretadas por Irène Jacob) son dos jóvenes que sienten pasión por la música y se dedican al canto. Una vive en Polonia y la otra en Francia, ambas sufren una dolencia cardiaca y, aunque no se conocen de nada, viven una vida similar. Y hasta aquí puedo contar.
Hace poco tiempo la he vuelto a ver y me ha gustado recordar la música de Zbigniew Preisner, compositor polaco que ha colaborado musicalmente en otras películas de Kiéslowski, como la trilogía Tres colores, cuyos temas musicales estoy escuchando estos días y os recomiendo.
A continuación podréis ver uno de mis fragmentos preferidos de la película. Se trata de la escena de las marionetas, de la cual se puede extraer un simbolismo en relación a la fugacidad de la vida (tema tan importante en el film). Por tanto, dicho simbolismo dota a la película de una vertiente poética que embauca al espectador. Además, la música de este fragmento no tiene desperdicio. Ya me contaréis.


miércoles, 21 de julio de 2010

Jardines de Monforte


Entre rumores de hojarasca

y bajo sombras titubeantes

escucho el canto obstinado

y relajante de aves invisibles.

Voces humanas rompen

el silencio inexistente, imaginario.

Poco a poco me evado

en este pequeño paraíso ciudadano,

en el que habito un pequeño

momento de una tarde de julio.

El calor es excesivo.

Una brisa acariciadora

muy de tanto en tanto

me hace sentir bien

con su presencia hormigueante.

Me pierdo en el mirar de hojas secas

sobre el suelo terroso, pero amable.

Sentada bajo un pasadizo,

abrazado por las ramas,

disimulo un suspiro

de recuerdos cercanos, gratificantes.

Y las flores son mis cómplices.


MUCIPA

martes, 13 de julio de 2010

Ya estoy aquí

Me alegra mucho entrar en el blog después del viaje y ver vuestros comentarios. Lo primero que hice nada más llegar a casa fue conectar el ordenador para leeros y, como resumen del viaje, os pongo algunas fotos de algunos lugares donde he estado.

BARCELONA (La Sagrada Familia)




CANNES (puerto)




Pasamos en autobús por delante del recinto donde se celebra el Festival de Cine (del cual no tengo foto).
Se supone que ese día bajábamos del barco en Villefranche pero, debido a la altea marea, tuvimos que desembarcar en Cannes (me gustó el cambio y Cannes me pareció una ciudad con mucho encanto, así a vista rápida, pues no nos detuvimos).


MÓNACO (catedral)



También vimos las casas de Carolina y Estefanía de Mónaco (por fuera), lugares que no me parecen de excesivo interés turístico para reflejarlos aquí, y el Casino de Montecarlo (por dentro, pero sin poder hacer fotos ni entrar al salón de juegos, tenías que pagar 10 euros aunque no jugaras).

FLORENCIA (Catedral, réplica de El David de Miguel Ángel y Ponte Vecchio)









PISA (Torre)



ROMA (Coliseo, Monumento a Vittorio Emanuele y Fontana di Trevi)








ISLA DE CAPRI (farallones)



Esta última imagen estuve a punto de sacarla exactamente igual unos segundos antes de quedarme sin batería, pero ha permanecido en mi mente y permanecerá siempre y, curiosamente, la he encontrado muy parecida en la web.

Espero que os guste esta breve selección de fotos que resume algunas de las delicias que he podido contemplar durante 8 días (en Barcelona, Roma, Florencia y Pisa ya había estado anteriormente; pero Cannes, Mónaco y la Isla de Capri situada en Nápoles, eran lugares nuevos para mí).

Pronto me iré poniendo al día de lo que publicáis en vuestros blogs.

¡Gracias por estar ahí!

sábado, 10 de julio de 2010

Franco Battiato y Claudio Baglioni

A punto de acabar ya mi viaje por Italia (de donde regresaré mañana) os dejo este post con una canción muy conocida de Franco Battiato que se llama Voglio vederti danzare, una canción que a mí me transmite optimismo y, aunque considero que no es la mejor canción del cantante, me apetece recordarla con vosotr@s por el sentimiento de alegría que experimento cuando la escucho.


Y, para finalizar esta selección de cantantes italianos, os dejo una canción de Claudio Baglioni llamada Questo piccolo grande amore, una de las canciones más populares de este cantante cuya sencillez de la melodía siempre me ha fascinado.


¡¡HASTA PRONTÍSIMO!!

miércoles, 7 de julio de 2010

Loredana Bertè y Gianna Nannini

Imagino que me encuentro en algún rincón de Florencia o tal vez en Roma o Nápoles mientras vosotr@s leéis este post que hoy viene acompañado de dos cantantes italianas muy diferentes pero ambas maravillosas para mí.
La primera de ellas es Loredana Bertè, una italiana de pura cepa que nos deja canciones fascinantes como las dos que incluyo a continuación: Il mare d´inverno y Sei bellissima.
Su voz particular, algo rasgada, me parece de las mejores dentro del mundo de la música italiana y la letra de sus canciones no deja de ser sorprendente.



Y, para despedirme, os dejo una canción de Gianna Nannini que me recuerda la primera vez que estuve en Italia durante 10 días visitando a una amiga que estaba de Erasmus en Bolonia y sonaba frecuentemente en la radio. Es de las más conocidas de esta cantante y se llama Sei nell´anima, frase que aprovecho para deciros que, aunque esté fuera, yo también os llevo a tod@s dentro de mi alma y de mi corazón y cuando vuelva intentaré ponerme al día leyendo vuestros blogs.



Un abrazo enorme

sábado, 3 de julio de 2010

Hasta pronto

Bueno, parece ser que las tan esperadas vacaciones al fin han llegado (las mías) y, para mí, estos periodos de tiempo libre no serían lo mismo sin los viajes.
A la espera de ponerme las vacunas para ir a la India durante 15 días (una experiencia a la que llevo dándole vueltas desde hace tiempo y que, por fin -espero- este verano se haga realidad), este domingo me voy de crucero (por primera vez en mi vida, pues yo no soy de excesivos lujos y siempre he viajado por mi cuenta) y me dirijo rumbo a Italia. Por eso he querido incluir en este post una canción italiana, que yo había escuchado de la voz de Vasco Rossi, pero de la cual existen diversas versiones.

La primera versión que he querido incluir aquí está cantada por Marisa Sannia y contrasta plenamente con el segundo vídeo, tanto en época como en instrumentación, en orquestación, etc., y la segunda versión está interpretada por Vasco Rossi. (He encontrado también una versión en español de Lucio Battisti, pero no me gusta demasiado y por eso no la he puesto).
Os dejo ya con la canción, un tema que yo solía escuchar después de los exámenes finales de la Universidad (o al iniciar mis vacaciones otros veranos anteriores) y que me transmite bastante felicidad, como el propio estribillo indica: ¡FELICITÀ!

¡Os deseo mucha felicidad a tod@s vosotr@s!



name="movie" value="http://www.youtube.com/v/sUDJs11QtGE&hl=es_ES&fs=1">

Aunque no voy a poder entrar en vuestros blogs durante ocho días, dejaré algunas entradas programadas sobre música italiana, con cantautores que a mí me traen buenos recuerdos y que espero que a vosotr@s os transmitan también buenas vibraciones.

Un abrazoteeeeee

martes, 29 de junio de 2010

Sequenza III (Luciano Berio)

Estos días, con el fin de curso, me he acordado de una obra que impactó bastante a mis alumnos (de los que ya me despedí hace una semana), sobre todo el primer día que la escucharon.
He de decir que, aunque trabajo con alumnos de Primaria, de vez en cuando trato de introducirles en alguna sesión fragmentos de obras de música contemporánea, un tipo de música que los jóvenes de entre 6 y 11 años no están acostumbrados a escuchar.
Las reacciones suelen ser muy diversas: hay quienes se extrañan y dicen que es una música muy rara, otros se ríen y hacen comentarios con los compañeros y también hay quienes hacen preguntas porque no se han quedado indiferentes.
Yo tuve la oportunidad de escuchar la secuencia número 3 de Berio hace unos años en el Palau de la música de Valencia y tampoco me dejó indiferente.
Creo que con esta obra se explotan todas las posibilidades imaginables de la voz habidas y por haber. A mí me resulta una obra interesante, con fragmentos dramáticos y otros divertidos, y de un gran valor musical.
Pero, ¿qué opináis vosotr@s?

jueves, 24 de junio de 2010

Sobre la experiencia estética

Llevo tiempo dándole vueltas a la idea de publicar un post que haga referencia al tema de la experiencia estética desde mi punto de vista. No voy a tratar de dar ninguna definición compleja ni de descubrir nada que los estudiosos de estética no hayan aportado ya. Simplemente voy a dar mi humilde visión, desde una vertiente musical, sobre una sensación que me parece gratificante y que no me resulta nada fácil expresar con palabras, pero lo voy a intentar.

Cuando interpretas una obra que te llega de manera especial porque te transmite sensaciones únicas e inexplicables existe una especie de sentimiento de “enamoramiento” en el que notas que los latidos del corazón se aceleran. Te sientes afortunad@ por formar parte de ese todo sonoro que da como resultado la música y te hallas inmers@ en un espacio que sólo cobra sentido en el tiempo, en ese mismo instante en el que vivencias esa experiencia, ya sea con otras personas o tú sol@ (en el caso de la escucha o de una interpretación para un único instrumento). Para mí eso es la experiencia estética. Y yo he experimentado este sentimiento en diversas ocasiones tocando el clarinete en la banda, cantando en el coro del que formo parte o escuchando en directo el estreno de alguna composición propia, así como también con la mera escucha en mi casa de canciones u obras de música que me hacen pensar: “¡Eureka!, esto es maravilloso, insuperable”.

La última vez que sentí de una forma plena dicha experiencia fue el 15 de Mayo, en un certamen con mi banda en el Palau de la Música de Valencia donde, aunque no se cumplió nuestro sueño de ganar (porque en los certámenes existen los tribunales, del mismo modo que en el fútbol existen los árbitros), el resultado fue bueno y sobre todo la experiencia mientras actuábamos en el escenario fue altamente satisfactoria.

Y a los hechos me remito:




Tras escuchar este grandioso final del tercer movimiento de la obra Planet Earth del compositor holandés Johan de Meij observamos a esta banda de música experimentando la plenitud de interpretar y sentir una misma obra en un mismo espacio y en el mismo periodo de tiempo. Se crea así un acto de solidaridad en el que cada instrumento cobra importancia independientemente del nivel en el que se encuentre individualmente cada componente de la agrupación. Se trata de un instante concreto, un aquí y ahora que va más allá de la técnica musical. El trabajo y sacrificio de horas y horas de ensayo trasciende hacia una dimensión superior que sigue una dirección común hasta llegar a la cima de ese esfuerzo que es vivir el propio sentimiento. Porque si disfrutamos los músicos seguro que hacemos disfrutar al oyente y éste consigue alcanzar también la experiencia estética.

Por último quería aportar que, aunque el ejemplo del vídeo hace referencia a una situación de certamen en la cual la preparación es dura y el largo proceso demanda un resultado elevado, dicha experiencia estética puede tener lugar en habituales momentos de ensayo, en estrenos de obras, en conciertos de menor envergadura o incluso en las aulas. De hecho, yo he nombrado dos tipos diferentes de experiencia estética: el de la interpretación y el de la composición (creación). En el caso de la composición confieso que también es muy gratificante el hecho de escuchar una creación propia interpretada por otras personas (es como ver hecha realidad la música que en algún momento estaba sólo en tu mente). A mí me ha ocurrido esto y es conmovedor poder escuchar con instrumentos o medios reales (cuando se trata de música electroacústica) una obra propia que va a ser escuchada por una serie de oyentes que reciben tu obra como público. Debe ser algo así como dar a luz y ver por primera vez a la criatura que ha permanecido 9 meses en el vientre de la madre (seguro que esto debe ser también una experiencia estética inigualable, el gran misterio de la creación...).
Y debe ocurrir lo mismo en cine (cuando un director ve realizada su propia obra que llega a la gran pantalla) o en teatro (cuando el director ve su obra hecha realidad y los actores y actrices comparten la experiencia estética de interpretar un guión durante el mismo espacio y periodo de tiempo).
Son múltiples los ámbitos artísticos en los que puede aparecer la experiencia estética (se me ocurre también en pintura, cuando observamos un cuadro que nos despierta un sentimiento sublime). Y es que, cuando de arte se trata, se nos abre un mundo amplio que no debemos dejar de explorar y explotar.

Respecto a la experiencia estética sólo me queda añadir que se consiste en un sentimiento inconfundible que cada cual experimentará en función de su receptividad, incluso puede que sea uno de esos pequeños detalles por los que vale la pena vivir. Es, sin duda, una forma de amar.