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lunes, 26 de octubre de 2009

Alan Davie. Birth of Venus (1955)



Durante mi estancia en Londres fui a algunos museos que no había visto la vez anterior que estuve en esta ciudad y hubo un cuadro que me impactó bastante. Esta vez estuve en la National Gallery y en el Tate Britain, ya que la vez anterior había visitado el British Museum y el Tate Modern (este último, mi museo preferido de Londres). Del Tate Britain sólo vi aquellas salas que tenían arte del S. XX en adelante, pues es la época que más me fascina, de ahí mi interés por el Tate Modern, que se centra exclusivamente en el arte moderno.
De El nacimiento de Venus, de Alan Davie, destaco el título, ya que éste le fue dado a la obra después de ser pintada, es decir, una vez finalizada, por tanto, el título es fruto de la imaginación que despierta en el artista una serie de pinceladas en un estilo próximo al expresionismo abstracto. El arte moderno es un arte abierto a la imaginación, a la creatividad tanto del artista como del espectador que observa. No tendría sentido buscar en esta obra un significado de nacimiento tal y como nos vendría dado en el arte figurativo, y ahí está la magia del arte moderno, en encontrar un significado simbólico más allá de lo que nuestros ojos ven y nuestro cerebro interpreta, y en el hecho de dar un paso más hacia la fantasía.
Hemos de mirar el arte contemporáneo con los ojos del siglo en el que vivimos.

5 comentarios:

MucipA dijo...

Sobre el hecho de mirar el arte contemporáneo con los ojos del siglo en el que vivimos quería comentar que hay quienes lo hacen sin que les suponga ningún esfuerzo y, esos son, los NIÑOS. Esta semana, dando clase de música en sexto de primaria aparecía en el libro una obra de Arnold Schönberg y un cuadro abstracto de Kandinsky. Juntos estuvimos intentando encontrar las relaciones entre la música dodecafónica y la pintura abstracta. Algunos efectos musicales como el “frullati” lo relacionaban con trazos en espiral. La gran variedad de instrumentos la relacionaban con la extensa variedad de colores de la obra de Kandinsky. También les pedí que me explicaran lo que les sugería la música y muchos de ellos me decían que imaginaban una persecución, policías, misterio... Respecto a la pintura de Kandinsky imaginaban un león, un hombre, etc. A continuación les pregunté si a ellos les gustaba ese tipo de música y pintura y, excepto a una minoría, el resto afirmaba que les gustaba porque se imaginaban que estaban viendo una película. Por otra parte, les dije: “Si cogiésemos bolas de pintura y las lanzásemos contra una pizarra blanca y eso lo convirtiésemos en un cuadro, ¿qué os parecería?” Uno de los alumnos respondió: “eso sería una obra de arte”. Y yo añadí: “Pero hay personas que piensan que eso no es arte, sino que se trata de una tomadura de pelo”. En definitiva, con estos niños descubrí que el poder de imaginación que despierta el arte moderno puede llegar a ser muy intenso si dejamos de lado los prejuicios y observamos este tipo de obras con una mirada “joven”(puesto que se trata de un arte joven) abierta al mundo de la fantasía.

juan serrano dijo...

es necesario adoptar una mirada desprovista de prejuicios, limpia, al aproximarnos al arte contemporaneo. cada pieza bien resuelta es una aproximación mas o menos intensa al mundo de lo sensible. poemas visuales, happenings, performances... es importante partir de una mirada totalmente limpia (la de un niño nos vale, o incluso la de un loco) o hacer un ejercicio intelectual introductorio para poder asimilar en todo su esplendor el arte q llamamos contemporáneo. creo imprescindible (si tu mirada no es lo suficientemente inocente o limpia) un minimo estudio de lo q lo precedió para poder asimilarlo de forma mas o menos coherente y mas o menos intensamente. así, creo fundamental una aproximación al dadaismo, ya q considero q la mayor parte del arte contemporaneo es heredero de forma mas o menos directa de este movimiento, q dejo de preocuparse por la forma, dando más pábulo al contenido, al concepto, o en ocasiones apropiandose del absurdo para establecer un lenguaje q solo una cierta lógica adecuada y divertida es capaz de hilvanar.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Hola Mucipa.
Lo primero que me ha venido a la mente al ver la obra de este pintor desconocido para mi es que es como si una banda de jazz hubiese convertido sus notas en trazos de pintura y la hubiesen lanzado contra un lienzo, tal es la fuerza que desprende este cuadro que, por otra parte, bien podría haberse llamado también "The death of Venus" ya que aquí, más que nunca, queda patente que nacimiento y muerte van cogidas de la mano y no hay tanta diferencia entre ambas.
Saludos

MucipA dijo...

Hola, juan!
Muy interesante tu reflexión y todo lo que estuvimos comentando vía internet sobre el "art brut", arte marginal y Ferdinand Cheval y su Palacio ideal. Me encanta ampliar mi visión con la información que tú me proporcionas. Ya hablaremos de negocios para que pueda poner algunas de tus maravillosas fotos en mi blog y comentarlas.
Saludos!

MucipA dijo...

Hola, Crowley!
Me gusta mucho eso de "lo primero que me ha venido a la mente al ver la obra de este pintor...", pues es una frase que no se nos ocurriría emplear con el arte figurativo, ya que si vemos un bodegón estamos viendo frutas y no hay mucho más que imaginar, pero con el arte abstracto se abre un mundo amplio y propio de cada cual que observa el arte con una mirada limpia. Muy interesante tu aportación sobre la vida y la muerte como prácticamente una misma cosa.
Saludos!