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lunes, 24 de mayo de 2010

Una entrada con mucha nota

A continuación podréis ver y escuchar dos interpretaciones de una obra de Rimsky Korsakov llamada Flight of the Bumble Bee (El vuelo del moscardón/abejorro), de cuya pieza yo únicamente había escuchado una versión para saxofón.
Originariamente, se trata de un interludio orquestal para la ópera El cuento del Zar Saltán del compositor ruso, pero con el tiempo se ha convertido en un reto de virtuosismo instrumental en solitario (o con acompañamiento de piano).
Las versiones que más me han impactado a mí son: una para flauta, interpretada por James Galway y otra para tuba, interpretada por David Childs.



Esta interpretación me parece magnífica por la gran naturalidad con la que el intérprete ejecuta la gran cantidad de notas que contiene la obra sin notarse prácticamente que respira y dando la sensación de una continuidad que impresiona.

Y el siguiente vídeo tampoco nos deja indiferentes:



Si alguien pensaba que la tuba no era un instrumento ágil... David Childs demuestra lo contrario.

10 comentarios:

Crowley dijo...

Hola Mucipa,
que te tengo abandonada últimamente, pero es que ando liadillo, así que para compensar rompo el hielo, jejeje, y dejo el primer comentario. Ya sabes que la música no es lo mío ni de lejos, pero me quedo con la tuba, que me ha sorprendido e impactado la brutalidad de la melodía.
Un abrazo

Nieves dijo...

Me imagino más al abejorro con la tuba. La flauta es más aguda y se asemeja más a un mosquito. Sí, me gusta más la tuba.

Noe dijo...

Justo he pensado lo mismo!
El sonido de la tuba me recuerda más a un abejorro. Esas subidas y bajadas no tan claras, recrean mejor ese aleteo y vuelo torpón del insecto que en cambio el sonido de la flauta, en mi opinión, no consigue tan bien.
Además es increíble la facilidad y la ligereza que muestra con este instrumento aparentemente tan "pesado" (ya sé que según tu los instrumentos no son pesados ni dulces "depende del cristal" pero es una forma de hablar)
Sin embargo no podría elegir entre una interpretación u otra ya que la de la flauta también me gusta mucho por la continuidad que tiene (como tú bien dices) y la claridad.

Tengo que añadir que como saxofonista me he quedado con ganas de escuchar esa versión para saxofón.
Mi semanita va bien, lenta y aburrida pero va...
Gracias por preocuparte, un beso!

Ryoga dijo...

impresionantes los dos videos,vaya cracks tocando,lo hacen realmente bien

majaranda13 dijo...

Como diria el gran torero de la lenceria taurina IN-PRECIONANTE!!!
Me queda una duda,seria posible hacer esto con el clarinete de zanahoria?
El moscardon estaria en su salsa!!!

MucipA dijo...

Hola, Crowley!
La verdad es que sí que es brutal la velocidad con la que David Childs interpreta esta obra.
Un abrazo!

MucipA dijo...

Hola, Nieves!
Jeje! No había pensado yo en el timbre de cada instrumento, pero sí la tuba es más grave y puede parecer más un abejorro.
Muy original tu punto de vista.

MucipA dijo...

Hola, Noe!
Ya sabía que te encanta la flauta y por eso no dudé en poner esta versión. Además, así seguimos comprobando que, dependiendo del efecto que quiera conseguir el compositor, los instrumentos tienen un montón de recursos que a veces ni siquiera imaginamos.
Perdona por no haber puesto ninguna versión para saxofón, me habín impactado más estas versiones por lo contrastantes que son entre sí. Aunque no está de más recordar que el saxofón es uno de los instrumentos con más recursos y con más agilidad dentro del abanico musical.
Espero que esta semana sea menos aburrida que la anterior y me alegro de que estés al pie del cañón dejando siempre tu interesante punto de vista en mi blog.
Un besazo enorme!

MucipA dijo...

Hola, Ryoga!
Sí, impacta ver a intérpretes virtuosos como éstos manejando con tanta agilidad los instrumentos.

MucipA dijo...

Hola, majaranda!
Me he reído mucho con tu comentario. Me gusta como relacionas esta entrada con otras anteriores. Muy divertido!
Un abrazote!